3 consejos para seguir comprometido con tus metas

En el proceso de mantenerte en forma y optar por una alimentación saludable, es muy fácil salirte del camino y no llegar a la meta final. Habrá días que cumplas con tus ejercicios, te alimentes saludablemente y te sientas fuerte y seguro, pero de pronto vendrá el antojo por una bebida de café de 350 calorías que te hará perder el control y olvidarte de tu objetivo.

Comprometerte con tus metas es lo que te hará fuerte ante las tentaciones, al mismo tiempo que te ayudará a sentirte orgulloso de ti misma y a descubrir el verdadero sentido del bienestar, propósito y valor personal. En otras palabras, conocerás lo que es estar feliz de mente, cuerpo y espíritu.

Para mantenerte fuerte y lograr tus metas:

1. Escribe tus metas y ponlas en el espejo del baño.
Mirar tus objetivos diariamente te ayudará a sentirte enfocado, motivado y comprometido, y el espejo del baño es perfecto porque verás tus metas a primera hora en la mañana y justo antes de irte a dormir por la noche. Para mejores resultados, junto a tus objetivos escribe la razón por la que quieres lograrlos; por ejemplo, tener más energía para jugar con tus niños, perder peso para vivir más años, etc.

2. Prepárate para situaciones inesperadas.
Antes de comenzar tu día, pregúntate si hay retos que pudieran interferir con tus metas diarias y cómo puedes solucionarlos. Por ejemplo, tienes que ir a la celebración de cumpleaños de un amigo, tu hijo te pide que juegues con él, a la hora que tenías planeado hacer ejercicio; tienes un almuerzo de trabajo a última hora. Planea con anticipación estrategias para no salirte de tu régimen alimenticio o tu programa de ejercicios.

3. Escribe un diario de tus esfuerzos diarios.
Llevar control de lo que comes y la cantidad de ejercicio que haces diariamente te ayuda a cumplir tus metas, pero también es bueno hacerte una pregunta todos los días. ¿Puse hoy todo mi esfuerzo para cumplir mis metas? Si la respuesta es positiva, perfecto. Pero si tienes dudas, escribe qué puedes mejorar mañana.

Cuando estos tres consejos se convierten en parte de tu ritual diario, no solo lograrás tus objetivos, sino que los resultados serán más duraderos.