La importancia de tener un Compañero de Éxito

Dicen que la amistad y el negocio no se llevan bien, pero este equipo de Entrenadoras demuestra cada día que para Team Beachbody ese dicho no aplica, por el contrario, su amistad las ha llevado a elevar su rango y por lo tanto sus ingresos.

Desde 2012 Sherly González y Lisandra Delgado forman un fuerte equipo en el que comparten estrategias, reclutan y crean grupos en conjunto, al mismo tiempo que dividen esfuerzos para así avanzar más rápido en sus rangos y aumentar sus ventas.

Para ellas y otros Entrenadores de la compañía, encontrar un Compañero de Éxito ha sido la clave para crecer, ya que usualmente uno complementa al otro y ambos trabajan para un mismo objetivo.

Así lo hicieron desde el principio este par de puertorriqueñas que aprovecharon su estrecha amistad para tener un negocio que les ha permitido tener una vida financieramente independiente.

“Somos como hermanas”, dice Sherly. “Siempre digo que en donde yo esté, a dos pasos de distancia está Sherly. Además hemos logrado integrar a nuestros esposos e hijos y compartir tiempo valioso en familia”, comenta Lisandra desde Puerto Rico.

Se conocieron en la iglesia mucho antes de saber sobre la oportunidad de Beachbody y tienen tanto en común que hasta pesaban lo mismo antes de su transformación. La diferencia es que Sherly decidió perder peso con Beachbody y Lisandra con un sistema de pastillas.

“Cuando vi que en el mismo tiempo ella había perdido 40 libras y yo había perdido solamente 5 y que además ella había tonificado su cuerpo y se veía súper bien, no dude en aceptar el reto y desde el primer día entré como Entrenadora. Comenzamos a trabajar juntas con una mejor idea porque Sherly ya entendía mejor la oportunidad que yo”, dice Lisandra.

Reconocer mutuamente sus capacidades ha sido clave para su éxito, y esa es una de las características que Sherly destaca del trabajo en equipo.

“Yo sabía que Lisandra era ideal para esto porque le gusta aprender y ganar dinero, además a las dos nos gusta ayudar a las personas”, afirma.

“Cada una tiene una personalidad, pero nos complementamos y nos ayudamos una a la otra”, agrega Lisandra.

Luego de encontrar al compañero ideal es necesario fijarse metas específicas, aseguran.

Para ellas, la primera fue elevar sus rangos y mantenerlos.

“Yo estoy en el Grupo Reto de Sherly y ella a su vez está en el mío como apoyo. Nos ayudamos mutuamente con las ventas; además ella me ayuda a ver cómo voy avanzando y me avisa si estoy por bajar de rango o si alguna persona de mi grupo está por salirse. Yo también le ayudo con ideas”, explica Lisandra.

Cuando se trata de hacer presentaciones las hacen juntas, pero tienen bien claro que cada una tiene sus propios prospectos.

“Aunque tengamos amigos en común yo respeto su grupo y nunca orientamos las dos a una persona y aunque cada una es líder de su propio grupo, nos reconocen a las dos como líderes y eso nos ayuda cuando por alguna razón alguna tiene que hacerse cargo de los equipos por ausencia de la otra”, enfatiza Lisandra.

No solamente eso, un Compañero de Éxito también ayuda a mejorar las ventas.

“Cuando vemos que alguna semana no está funcionando bien, nos consultamos y creamos mensajes especiales, organizamos rutinas de ejercicio en algún lugar especial y creamos diferentes campañas”, dice Sherly quien afirma que si no trabajaran juntas, no hubieran conseguido sus rangos tan rápido.

“Yo logré ser Diamante en 8 meses y Lisandra ahora mismo es Esmeralda. Gracias a nuestra sociedad hemos logrado un negocio más sólido y hemos logrado impactar más vidas”.

Una historia de éxito como la suya también ha implicado un esfuerzo de dedicación y cooperación, por eso, Sherly y Lisandra destacan dos recomendaciones principales para quienes trabajan en equipo: Comunicación y honestidad.

“Es cierto que no siempre coincidimos en todo, pero lo importante es la comunicación y la sinceridad entre nosotras para poder obtener mejores resultados.

“Entre nosotras no hay secretos, siempre hay que estar abiertos a compartir porque si una cosa funciona para uno, debe compartirlo con el otro, cuando nuestros equipos ven la unión que tenemos se motivan más y el negocio se beneficia”, dice Lisandra.

“Yo diría que el compañero ideal es una persona humilde que inspire confianza y que tenga las mismas metas”, finaliza Sherly.